El nuevo contrato productivo para competir en el mundo
Institucional
16/07/2026 3 minutos

El nuevo contrato productivo para competir en el mundo

Por Guillermo Petracci, Director Unipar Argentina.

Es innegable que la historia del sector químico y petroquímico está entrelazada con el desarrollo productivo de la Argentina. A lo largo de estas décadas hemos atravesado diversas etapas de transformación, pero en la actualidad nos encontramos frente a una etapa de reconfiguración ineludible.

A nivel global, la transición energética, la innovación tecnológica —con la aplicación de herramientas como la Inteligencia Artificial para ganar eficiencia— y los reordenamientos geopolíticos abren un nuevo panorama. En este sentido, operar desde una región alejada de los conflictos bélicos globales representa una clara ventaja competitiva para nuestro país. Sin embargo, no estamos exentos de la volatilidad de los precios internacionales y tenemos por delante el inmenso desafío de penetrar en nuevos mercados para traccionar la demanda que viabilice más inversiones.

 En el plano local, el escenario también se transforma. Argentina cuenta con pilares insustituibles, como el rol estratégico de Vaca Muerta, que nos asegura la disponibilidad de gas y materias primas abundantes como base para nuevos desarrollos. A esto se suma el avance hacia una mayor apertura económica: herramientas como la facilitación de importaciones y el RIGI generan un nuevo marco donde pasamos a competir directamente con el comercio internacional.

La industria química y petroquímica es la llave maestra para transformar nuestros recursos naturales en valor agregado real para el país. Somos un motor estratégico que además de generar el ingreso de divisas, posee un enorme efecto multiplicador: por cada empleo directo que generamos, se crean otros cuatro indirectos. Para consolidar este poder transformador, fortalecer la matriz productiva y potenciar áreas clave como la energía y la minería, necesitamos pasar de una lógica defensiva a una verdaderamente creativa. El enfoque debe estar puesto en planificar el futuro, asumiendo el protagonismo y trabajando en dos planos paralelos.

El primer paso de la competitividad se da puertas adentro. Las empresas tenemos que enfocarnos en optimizar la productividad y modernizar nuestros procesos, pero el esfuerzo privado no alcanza por sí solo. El segundo paso requiere de una fuerte articulación público-privada para conformar un nuevo contrato productivo. Para competir globalmente la industria necesita de una actualización del marco normativo vigente y previsibilidad económica para acceder al mercado de capitales y poder concretar las inversiones que expandan la capacidad productiva de nuestro país.

Lo que decidamos hoy como país y lo que se invierta en este periodo va a definir el lugar que ocupará nuestra industria en los próximos 20 años en el mapa global. El compromiso debe ser liderar con excelencia técnica y responsabilidad social al tiempo de impulsar juntos una agenda enfocada en el crecimiento de la Argentina.

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