La seguridad no se negocia: una convicción que se construye todos los días
Institucional
13/04/2026 3 minutos

La seguridad no se negocia: una convicción que se construye todos los días

Por Gabriel Stachiotti, Gerente de Seguridad y Medio Ambiente Unipar.

Cada mes de abril, el calendario nos invita a detenernos y mirar de frente un tema que nos atraviesa cada jornada laboral: la seguridad y la salud en el trabajo. Para quienes trabajamos día a día en este campo, esta fecha no es solo una conmemoración, sino una oportunidad para reforzar una convicción profunda que debe atravesar cada decisión, cada tarea y cada resultado.

A lo largo de los años, aprendí que la seguridad no se limita a normas, procedimientos o indicadores. Claro que todo eso es necesario y fundamental, pero no alcanza si no está acompañado por una cultura sólida, compartida y vivida por todos. La verdadera seguridad se construye en lo cotidiano, en decisiones pequeñas que, sumadas, hacen una diferencia enorme.

En Unipar tenemos algo muy claro: la seguridad es innegociable. ¡No es una consigna, es una forma de trabajar! Está presente cuando planificamos una tarea, cuando analizamos un riesgo, cuando elegimos frenar ante una condición insegura o cuando priorizamos cuidar a una persona por sobre cualquier urgencia operativa. Esa coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos es la base de todo.

Trabajar en el área de seguridad implica convivir con escenarios complejos, con procesos industriales exigentes y con decisiones que deben tomarse en tiempo real. Implica también escuchar, observar y aprender permanentemente. Muchas veces, los desvíos no son ante riesgos obvio, sino en lo cotidiano, en la rutina, en la confianza excesiva.

En ese sentido, el concepto de Cuidado Activo+ que utilizamos internamente en la compañía, resume de manera muy clara el espíritu que buscamos fortalecer: significa asumir de manera genuina la responsabilidad de cuidarme y de cuidar a los demás, dejándome cuidar y cuidando también al ambiente y la comunidad. Significa involucrarme, estar presente, mirar el entorno con ojos críticos y actuar antes de que algo suceda. ¡Es una cultura de prevención! 

Este lema también habla de protagonismo; de animarse a parar una tarea cuando “algo no cierra” o tenemos dudas, de señalar una condición insegura sin temor, de corregir una práctica aunque resulte incómodo. Habla de entender que intervenir no es molestar, sino proteger; que alertar no es acusar, sino prevenir. Ese “+” es el paso adicional que transforma a la seguridad en un valor vivo y no en un concepto abstracto.

El Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo nos deja una enseñanza y una enorme responsabilidad: la de aprender, mejorar y trabajar con foco en la prevención. Los accidentes son evitables: pueden prevenirse cuando existe compromiso, liderazgo y una cultura sólida en seguridad.

Estoy convencido de que los mejores resultados se logran cuando la seguridad forma parte del ADN de toda la organización. Cuando cada persona entiende que su rol es clave y que sus acciones impactan no solo en su propia integridad, sino también en la de sus colegas y entorno.

Cada abril es una buena oportunidad para reforzar ese compromiso. Para volver a preguntarnos cómo estamos trabajando, qué podemos mejorar y de qué manera podemos cuidarnos más y mejor. Pero, sobre todo, para recordar que la seguridad no se habla, se practica.

En Unipar seguimos construyendo, día a día, una cultura donde el comportamiento seguro está en el centro, donde la prevención es una decisión consciente y donde el Cuidado Activo+ nos guía en cada paso. Porque cuando la seguridad no se negocia, lo que estamos eligiendo es algo mucho más importante: cuidar la vida.

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